Estafas digitales, firmas impugnadas, conversaciones manipuladas, voces que no son suyas: el peritaje existe para demostrar técnicamente la verdad, también para personas físicas.
Un contrato, préstamo o recibo aparece con su firma, pero usted nunca firmó. El examen grafotécnico demuestra técnicamente la falsedad.
Abrieron una cuenta, un financiamiento o una empresa usando sus documentos. El peritaje documental y digital reconstruye cómo ocurrió el fraude.
PIX, WhatsApp clonado, perfiles falsos: las evidencias digitales de la estafa pueden preservarse y peritarse para sostener su demanda.
Capturas de pantalla editadas, mensajes fuera de contexto o manipuladas: el peritaje verifica la integridad y la autenticidad del material.
Una grabación atribuida a usted, incluso creada por inteligencia artificial: la fonética forense compara las voces con método científico.
¿El proceso ya tiene un peritaje desfavorable? Un informe técnico independiente puede identificar fallas y fundamentar su defensa.
Cada caso pide un camino distinto, y un paso en falso en las primeras horas (una declaración mal formulada, un contacto precipitado) puede comprometer sus derechos más adelante. Cuente lo que pasó y reciba la orientación correcta para SU situación, desde el primer contacto.
La atención a personas físicas se concentra en los exámenes de grafotecnia y documentoscopia, fonética forense y fraudes digitales. Cada caso se evalúa individualmente, con transparencia sobre viabilidad y costos desde la primera conversación.
Cuánto cuesta, cuánto tiempo lleva, si el dictamen vale en cualquier tribunal: las respuestas están en la página de preguntas frecuentes.

Usted puede contratar al perito directamente, y eso ocurre todos los días. Pero peritaje y abogacía son papeles que se completan: el dictamen demuestra el hecho; es el abogado quien sabe transformarlo en demanda, acuerdo o defensa. Dos caminos funcionan bien:
Es el escenario ideal: el peritaje nace alineado con la estrategia jurídica desde la primera conversación, el abogado orienta qué hacer con cada hallazgo, y el dictamen llega al proceso en el momento y en la forma correctos.
También es legítimo y común: contratar el examen directamente para verificar si algo está pasando de hecho y entender técnicamente lo ocurrido. Con el dictamen en la mano, resulta mucho más fácil identificar al abogado adecuado para esa materia, y él empieza el trabajo con la prueba ya construida.
En cualquiera de los caminos, una recomendación constante: incluso cuando la contratación es directa, busque el acompañamiento de un abogado en cuanto el cuadro se confirme. El dictamen pericial es la materia prima; quien sabe qué construir con ella, en su caso concreto, es quien domina el derecho.

Cuanto antes actúe, menor es el riesgo de que el delincuente expanda el fraude: un celular robado se convierte en contraseña de correo cambiada, cuenta bancaria accedida y perjuicio en cascada. Primero la contención, después la prueba: y no borre nada, lo que está en el aparato y en las conversaciones todavía va a importar. Las víctimas de estafa y delito digital tienen prioridad: primera respuesta en hasta 1 hora, en horario comercial.
Algunos de esos casos están relatados de forma anonimizada y con el secreto íntegramente preservado. Quizá usted se reconozca en alguno de ellos.